Richard Branson y Virgin Galactic

En 1998, pasé una temporada trabajando en Hyde Park, Londres. Un lugar idílico para dar un paseo y uno de los pulmones de la capital británica. Trabajaba de camarero en unos semi-bares de una empresa llamada Al fresco, así como suena, y que me fue imposible traducir al inglés a mi jefe Gary: «it means like outside…no, no…it would be like breathing fresh air outside…no, no».

El caso es que mientras vendíamos café, refrescos, perritos calientes, palomitas, hamburguesas, etc. pues, de vez en cuando, aparecían por los pequeños mini-bares gente británica y no británica conocida internacionalmente. Era un incondicional del puesto ubicado en Serpentine Bridge Rowan Atkinson -más conocido como Mr. Bean- que solía comprar helados o palomitas y siempre iba a acompañado de su hijo el cual, me imagino, ya será un mozalbete.

Si el puesto se abría temprano también era común ver Mario Vargas Llosa y a su señora, ambos en chandal, haciendo deporte. Y en una ocasión, aunque el artista estaba bien protegido en una miniban, allí estuvo Lenny Kravitz quien, junto a sus amigos, bebía agua como un cosaco. Alguien, quien podría ser su hermano por el parecido, venía y compraba las botellas de agua de 500 ml (¡a 1 libra cada una en 1998!) y en el puesto aquel también cargó su móvil, por aquel entonces un aparato de medio kilo de peso.

Por aquellos puestos de venta de bebidas y comida pasaron durante el año que estuve trabajando allí algunos conocidos más, pero el que más me sorprendió en una lúgubre mañana de mayo en la, sospechaba, no iba a vender ni un paragüas, fue el protagonista de este artículo. Ya se que no se me va a creer pero le serví un café capuchino a Sir Richard Branson.

El caso es que a unos diez metros vi que un hombre rubio, muy energético y campechano se acercaba al puesto vacío diciendo: «¡I am not a tourist, man! ¡I am not a tourist!». Hombre ducho en el mundo de los negocios, sabía que cualquier cosa que se comprara en Hyde Park costaba el ojo de una cara y diez veces más que en cualquier Salinsbury. Por el pequeño capuchino «aguachirri» en vaso de plástico le cobré 1,50 libras y, como ya le había reconocido, le di las gracias nervioso y casi le pido perdón por el robo a mano armada.

Pero fue compresivo y mantuvo el tipo cuando le cobré. Aunque hasta Mr. Branson puso cara de: «vaya palo que me acaban de dar». El caso es que intercambiamos unas cuantas frases. Solo recuerdo que, como buen inglés, hizo un comentario sobre el tiempo -chispeaba un poco- se bebió el capuchino y tan rápido como vino, desaparecio de mi vista en un santiamén.

Ya se que esto no es conocer a Mr. Branson, pero quería recordar este episodio para introducir la noticia que acabo de leer sobre su nuevo proyecto -no el de competir con los bancos a través de su plataforma de pago asociada a Paypal- sino de otro proyecto todavía más atrevido y con un toque, a priori, social: una red de satélites especialmente diseñada para prestar conexión rápida a Internet y a precios mucho más bajos de lo esperado para que el servicio pueda ser accesible para todo tipo de personas.

Virgin GalacticEl proyecto en concreto se llama Virgin Galactic, se empezó a diseñar en 2011 y cuenta con un equipo de ingenieros de los más reputado que han diseñado esos satélites y gracias a la flota de aviones-nave que posee Virgin, los van subir a las alturas donde otros aviones no tripulados más pequeños los pondrán en órbita de tal forma que cubran todo el planeta para poder emitir señales de comunicación a cualquier parte del globo y, como decimos, a coste muy reducido para que mucha más gente pueda acceder a estos servicios.

En año 2015, como indican en su web, es el año de la implementación y comercialización. Si la cosa es como promete, la conexión a Internet en cualquier parte del mundo, pese a la climatología, lo abrupto del terreno, etc. debería mejorar para el usuario normal. De alguna forma, el proyecto es llevar a la gente común la tecnología que ya poseen empresas y gobiernos, es decir: conexión vía satélite.

Estaremos atentos.


Fuentes:
http://www.virgin.com/richard-branson/creating-the-worlds-largest-ever-satellite-constellation-0

http://www.virgingalactic.com/

 

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