Constitución de empresas: pasos para crear una SL

Si hablamos de Constitución de empresas la SL es una de las más comunes y que representaba en el año 2018 al 77% de las empresas españolas: es flexible para constituirse, no se requiere de un gran capital y la fiscalidad y el tema laboral no es muy complejo de llevar por una gestoría y no afecta al patrimonio personal de los socios, un tema muy importante en caso de quiebra o cese de negocio.

No obstante, es importante tener algunos aspectos en cuenta antes de lanzarse para comprobar que la forma jurídica empresarial es la que más interesa y encaja con el modelo de negocio.

Tipos de SL

Número de SL en EspañaAntes de entrar en cómo es la Constitución de Sociedades Limitadas, hay que decir que no existe sólo una SL sino que hay varias:

  • Sociedad de Responsabilidad Limitada laboral (SRL). Es la más común y se requiere un capital inicial de 3.000 euros, que luego se devuelve. También se requieren un mínimo de dos socios que deben constituirse como trabajadores autónomos societarios y que forman parte de la plantilla de la empresa.
  • Sociedad Limitada de Formación Sucesiva. A diferencia de la anterior, no es necesario ningún capital inicial. No obstante, se debe destinar un 20% de los beneficios anuales a la llamada reserva legal. Se puede formar con un solo socio.
  • Sociedad de Responsabilidad Limitada. Es similar a la SRL pero se puede formar con un solo socio.
  • Sociedad Limitada Unipersonal. Se forma obligatoriamente con un solo accionista, que puede ser persona física o jurídica.
  • Sociedad Limitada Nueva Empresa. Hay que aportar un mínimo de 3.000 euros de capital y un máximo de 120.000. Se puede iniciar la actividad con entre 1 y 5 socios.

Cómo crear una SL

Es cierto que cada forma de SL tiene unas características y requisitos propios, por lo que nos centraremos en los pasos comunes en todos tipos de SL.

  • Lo primero de todo es registrar el nombre de la empresa en el Registro Mercantil. Este permite añadir variantes del mismo para proteger al negocio en relación a la marca.
  • Con independencia de si se debe aportar capital o no, es necesario crear o asociar una cuenta bancaria a la empresa. Si hay que aportar capital, este debe ingresarse en el banco por parte de los socios.
  • Creación de los estatutos. Estos varían en función del tipo de SL y se pueden reducir para agilizar la constitución de la empresa.
  • Redacción y certificación notarial de la constitución de la empresa. Este documento incluye los estatutos, registro mercantil y datos de los socios o socio.
  • Solicitud en Hacienda del NIF y causar alta en el Impuesto de Actividades Empresariales o IAE. El primer NIF se obtiene de forma provisional para luego recibir uno permanente.
  • Alta en la Seguridad Social de los socios o administradores autónomos, si la forma de la SL lo exige.
  • Con un NIF ya permanente, se presenta en Hacienda la declaración censal que informa del inicio de la actividad.

A diferencia del alta de autónomos, la creación de cualquier tipo de sociedad (limitada o ilimitada) requiere de unas gestiones y conocimientos que sólo las asesorías o consultoras empresariales poseen. Además, como hemos visto, la formación de un tipo de SL u otro varía el aporte inicial de capital y la fiscalidad y gastos en Seguridad Social anual. Por eso es importante tener en cuenta qué tipo de SL elegir, especialmente si se emprende por primera vez.

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