Cómo limpiar espacios para evitar la legionela

Las infecciones por legionela -especialmente en espacios públicos como hospitales- han sido la causante de muchas infecciones respiratorias graves. Por esa razón, desde hace unas décadas, administraciones públicas y empresas de servicios como Trakta han trabajado muy duro para prevenir y paliar este tipo de plaga.

Ahondamos más en definiciones y, sobre todo, en cómo desinfectar espacios para evitar la propagación de la legionela.

¿Qué es la legionela y cómo se transmite?

Cómo eliminar la legionella

La legionela es una bacteria en forma de bacilo y dentro de la categoría bacteriana de la Legionella pneumophila, por afectar a las vías respiratorias. El espacio en que se desarrolla esta bacteria es el agua y la humedad, y a temperaturas de entre 20 y 45 grados centígrados.

La legionela se transmite a los humanos principalmente por la inhalación de gotas de agua suspendidas en el aire y contaminadas por la bacteria. La forma más común de contagio es través de los llamados aerosoles que generan aparatos como los aires acondicionados y sistemas de humidificación.

Si los espacios están cerrados, el nivel de contagio aumenta de forma considerable, como puede ocurrir en habitaciones de hospital, saunas, duchas o espacios con sistemas de climatización que utilicen agua.

¿Cómo se limpia y controla la legionela y con qué productos?

Vamos ya con aspectos prácticos para el control de legionela y que empresas como la citada (Trakta) pueden llevar a cabo. De hecho, nos hemos fundamentado en su trabajo para elaborar esta breve guía sobre los pasos a seguir para prevenir y solucionar la proliferación de esta bacteria:

  1. Mantenimiento de sistemas de agua y refrigeración: Como ocurre con otro tipo de plagas, realizar un mantenimiento regular de los sistemas de agua caliente, tanques, torres de refrigeración, aires acondicionados, etc. es crucial. Una limpieza y desinfeción periódica de estas instalaciones evita la acumulación de sedimentos y biofilms, lugares donde la bacteria se aloja y reproduce.
  2. Desinfección térmica: Es una técnica muy efectiva. Ya hemos dicho más arriba que la legionela se desarrolla entre unos márgenes concretos de temperatura. Por eso, elevando los grados centígrados en los sistemas mencionados, superando los 60°C durante un tiempo largo, se consigue el llamado “choque técnico” que acaba con la bacteria de forma masiva.
  3. Uso de productos desinfectantes: Junto al recurso térmico, también es importante la desinfección de forma periódica de las instalaciones donde se aloja la legionela. Existe una amplia variedad de productos como el dióxido de cloro y otros recomendados incluso por legislaciones como el Real Decreto. 664/1997, de 12 de mayo, que legisla al respecto.
  4. Instalación de filtros y control del pH: Es otro recurso muy útil para eliminar esta bacteria y otras partículas contaminantes en instalaciones varias. Con ellos se evita la acumulación de sedimentos de legionela. En cuanto al control periódico del pH del agua, ayuda a frenar la proliferación de bacterias.
  5. Monitorización y análisis: Por último, es muy importante, después de la aplicación de estas medidas, hacer un seguimiento constante de su funcionamiento y eficacia. Esto se puede hacer a través del análisis bacteriológico y la revisión de los parámetros de calidad del agua en puntos críticos.

Con esta estrategia y el recurso de empresas como Trakta, se consigue mantener a la legionela a raya y evitar sus efectos nocivos para la salud, a veces devastadores en personas mayores.


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