Aspectos analizar en el mantenimiento de una caldera

Cuando una caldera funciona mal o deja totalmente de prestar servicio, en la mayoría de las ocasiones tiene que ver con un mal o inexistente mantenimiento. Si estáis en la situación de tener que cambiar la caldera, podéis ver unas buenas ofertas en este enlace. Para conocer los parámetros más importantes para evitar que la caldera se deteriore, seguid leyendo.

Aumentar la revisión de la caldera en invierno

Mantenimiento caldera inviernoComo sabéis, las calderas no sólo sirven para calentar el agua de la ducha, también hacen lo propio con el agua para calefactores. ¿Qué significa esto? Que cuanto más frío hace mayor trabajo para la caldera.

Por esta razón, en invierno es importante que reviséis el estado de la caldera con más asiduidad que en verano. Incluso, si veis que la estáis forzando, no viene mal llamar al servicio técnico para una pequeña revisión o realizar algún ajuste para evitar problemas con la presión o la temperatura del agua.

No dejar mucho tiempo la caldera sin funcionar

En el lado contrario tenemos los problemas en la caldera que se derivan de su falta de uso, especialmente en segundas viviendas. Esos problemas pueden ser que los conductos se llenen de suciedad –incluso la aparición de cal– al no correr el agua, o que entre agua en los radiadores y eso nos obligue a realizar un purgado para permitir que el agua se distribuya por ellos de forma homogénea.

Para evitar llegar a tener los problemas mencionados, es importante no dejar la caldera sin usar más de un mes. Y un recurso para limpiar cañerías y evitar que los radiadores se llenen de aire es que alguien conocido, cada cierto tiempo, abra los grifos del agua caliente para que la caldera se encienda y mueva el agua.

Comprobar el estado del agua

Puede ocurrir que vivas en una población donde la calidad del agua no sea muy buena o se le añadan demasiados componentes químicos. Como ocurre con los lavavajillas, eso puede producir que aparezcan demasiadas impurezas.

Por otro lado, el agua puede estar en buenas condiciones y sean los filtros de tu caldera los responsables de ensuciarla. Por esta razón es importante monitorizar la calidad del agua constantemente, para detectar el problema y corregirlo.

Comprobar juntas y sellados

Prácticamente todos los electrodomésticos y aparatos de climatización poseen juntas y sellados en conductos. Estos, con el tiempo o por temperaturas altas se pueden dilatar o incluso agrietarse y llevar a la pérdida de presión o temperatura.

De nuevo, es importante estar atento a su estado o solicitar una revisión a los profesionales.

Vaciar el circuito, radiadores y calderas

Para ello es necesario recurrir a una empresa experta, pero viene bien hacerlo de cuando en cuando para, sobre todo, limpiar todo el recorrido del agua. En el caso de la caldera, la operación es sencilla ya que, como los termos, suele tener una llave para vaciarla. Sin embargo, para vaciar los conductos y los radiadores ya sí es necesario recurrir a un profesional.

Revisar el aislante térmico

El último de los parámetros a revisar en el mantenimiento de una caldera es el aislante térmico. Esto es el sellado en material y fibra de vidrio y de cerámica que se coloca en la caldera para que ésta no pierda ni presión ni temperatura.

Cuando ocurre alguna de estas cosas, además de en los conductos, sellados y juntas, el problema puede derivarse de un escape en el aislamiento.

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Con estos consejos, excepto en casos excepcionales, seguro que la vida de tu caldera será mucho más extensa y ahorrarás en reparaciones o instalaciones de una nueva.

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