Administrador de fincas y arquitecto técnico: por qué contratarlos

Vamos a hablar de administradores de fincas y de arquitectos, pero no de sus funciones y especialidades (de las que ya se han hablado) sino de las razones por las que contratar a estos profesionales y de las consecuencias que puede tener no hacerlo.

Por qué no contratar a un administrador de fincas puede salir caro

Administradores de fincasAlgunos usuarios pueden excusarse en no hacerlo a causa de los honorarios administrador de fincas, que ciertamente pueden ser algo más altos que los de una gestoría. Sin embargo, como muchas comunidades de vecinos ya han hecho, es mejor adquirirlos para evitar los siguientes problemas:

  • Los administradores de fincas, como los abogados, están colegiados. Esto implica que pueden representar a la comunidad totalmente (Junta de Propietarios), lo que le ahorra a la misma cualquier trabajo, desplazamiento o gestión. Esto quita mucho trabajo a la presidencia de la comunidad.
  • El administrador de fincas también organiza los cobros a los vecinos, función que antes realizaba el tesorero. Especialmente en grandes comunidades de vecinos, se ahorra mucho trabajo y se asegura la morosidad mínima al domiciliarse los pagos.
  • Si hay conflictos legales con terceros, el administrador de fincas también puede representar legalmente a la Comunidad de Propietarios.
  • Los administradores de fincas también se hacen cargo de reparaciones de urgencia en todos los ámbitos.
  • Muy importante: el administrador de fincas elabora los planes de gastos anuales y recomienda a la Comunidad de propietarios en qué se puede ahorrar.

Para entender mejor los problemas que podría tener una Comunidad de Propietarios sin un administrador de fincas, habría que sumar los gastos individuales de cada uno de estos servicios prestados por empresas distintas para comprobar que los honorarios del administrador son realmente una inversión.

Por qué no contratar a un arquitecto puede salir caro

Arquitectos técnicosEste arquitecto tecnico en valencia nos sirve para enumerar algunas de las funciones y servicios (no tan conocidas) del antiguo “aparejador”:

  • Servicios de asesoramiento. Además de ejecutar las obras según plano, los arquitectos técnicos ofrecen servicios se asesoría a despachos de abogados, administradores de fincas, inmobiliarias, empresas constructoras y particulares.
  • Tiene potestad para elaborar proyectos de apertura de locales, tasaciones y valoraciones inmobiliarias, inspecciones técnicas o informes periciales, entre otras funciones.

A partir de aquí, tanto si se es particular como si se es empresa, no contratar a un arquitecto técnico puede devenir en los siguientes problemas:

  • Problemas legales. Para dirigir una obra, la ley obliga que sea coordinada por el arquitecto técnico, maestro de obras o aparejador. No hacerlo así puede derivar en fuertes multas.
  • Seguridad. El arquitecto técnico siempre tiene que estar presente en una obra para asegurarse de que cada parte de la misma se implementa según planos y siguiendo la normativa en seguridad vigente.
  • Certificaciones. De nuevo, sin aparejador, al final la obra, la certificación de que todo está correcto no es posible. Y esto afecta no solo a la construcción, sino también a las conexiones eléctricas, desagües, etc.
  • Uso de los materiales adecuados. Para evitar problemas en el futuro, el arquitecto técnico también certifica que los materiales utilizados también cumplen con las normas de seguridad.

No contar con un arquitecto técnico que revise la obra a realizar y la certifique, a futuro, si hubiera desprendimientos o accidentes podría conllevar penas hasta ce cárcel si hay daños serios a personas. Precisamente el aparejador se encarga de evitar todo eso haciendo que la ejecución de una obra sea ejemplar.

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