Tecnología HPP para conservar los alimentos envasados más tiempo

idroGracias a empresas como Idro y la aplicación de la revolucionaria tecnología HPP, la conservación de alimentos envasados ha dado un salto cualitativo que no se había producido desde el envasado en vacío. Por su importancia para la salud de las personas y la reducción de desechos al poder disponer de los alimentos durante más tiempo, analizamos esta tecnología y sus beneficios.

Qué es la Tecnología HPP

Qué es la tecnología HPPHPP es el acrónimo de High Pressure Processing-HPP y se traduce como la acción de procesar alimentos a alta presión o, comúnmente, “pasteurizar en frío”. Ya sabemos que la pasteurización fue una de las primeras formas de alargar la vida de los alimentos envasados y que consiste en eliminar microorganismos y patógenos en alimentos usualmente líquidos por medio de un cambio corto y drástico de la temperatura. En este caso de calor hasta los 80º.

Pues bien, la tecnología HPP también aplica un cambio de temperatura rápido pero esta vez a frío. Además, a diferencia de la pasteurización (que se aplica directamente sobre el alimento), la altísima presión se ejerce sobre un líquido que es donde se encuentra el alimento.

Beneficios de la Tecnología HPP para conservar los alimentos

Mejora de la conservación alimentos tecnología HPP

El modo de aplicación, también a diferencia de la pasteurización, se produce cuando ya se ha envasado el producto, lo que evita cualquier contaminación del mismo. Este es uno de los grandes beneficios que pasamos a comentar junto a otros.

Beneficios tecnología HPPAusencia total de actividad microbiológica

El propio envasado de un alimento –especialmente si es al vacío– ya limita mucho el desarrollo de microorganismos en su interior o patógenos desde el exterior. En el primer caso, la aplicación de alta presión logra reducir todavía más cualquier degradación del alimento y aumentar en el tiempo su integridad química.

Más sabor, frescor y valor nutricional

Cómo conservar mejor los mariscosSi hervimos cualquier alimento –la propia pasteurización es una acción de hervir–, logramos eliminar bacterias y otros microorganismos que corrompen los alimentos. Sin embargo, también es cierto que esta técnica de conservación afecta al estado del propio alimento. Es decir, puede eliminar en parte su aporte vitamínico, mineral o proteínico. Esto ya tiene un efecto negativo a nivel nutricional, pero es que, además, afecta a la propia experiencia de consumo ya que los alimentos pierden frescura y sabor al perder esos elementos constitutivos de líquidos y sólidos.

Con la aplicación de la Tecnología HPP, esa pérdida de sabor, vitaminas y minerales se reduce al mínimo, lo que mejora la experiencia en el usuario y aporta a su salud.

Reduce la huella ecológica del alimento

Aunque los alimentos son los elementos de una sociedad más biodegradables, no lo son tanto los conservantes y químicos que se pueden añadir para su conservación y el proceso de fabricación de esas sustancias químicas.

Pues bien, al alargar la vida de los alimentos de forma importante, algunos de ellos como los más frescos pueden prescindir –en el proceso de producción y manufacturación de esos conservantes químicos–, con todo lo que ello implica a nivel ecológico.

Otro aspecto ecológico a tener en cuenta es que se reduce la explotación de recursos naturales ya que los alimentos duran más tiempo y se desperdician menos, con un beneficio especialmente importante en el sector de la agricultura, que no tendrá que ganar espacio a las masas boscosas y podrá producir de forma más sostenible.

Reduce los precios de los alimentos

¿Qué ocurre cuando una fruta, verdura u hortaliza no está de temporada? Que al existir menos oferta su precio se multiplica varias veces. Sin embargo, con la Tecnología HPP y la capacidad de alargar la vida de estos alimentos durante meses, se pueden tener naranjas, espárragos o judías verdes disponibles en los mercados de una cosecha de temporada.

Reduce los costes y aumenta los ingresos de las tiendas

Mantener más tiempo productos frescosAl hilo de lo dicho en el apartado anterior, contar con alimentos frescos durante más tiempo evita, por ejemplo, tener que importarlos de otras latitudes cuando no están de temporada, con la reducción en costes de transporte y márgenes de distribuidores que eso implica. Además, en otros productos como las carnes y envasados en general la fecha de caducidad se amplia dando la oportunidad a los negocios a sacar ese género a la venta y no tener que tirarlo por haber caducado.

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Aunque esta tecnología se desarrolló en los años 90, después de años de certificaciones y comprobaciones de sus beneficios, es en este último lustro cuando estamos empezando ver su aplicación a nivel global y por la mayoría de los fabricantes y manufacturadores de alimentos.

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